madre3

Los niños desean estar más tiempo con mamá o papá

Es frecuente que los niños después de los dos años de edad sientan predilección por estar más tiempo con mamá o papá, si es tu caso ten mucha paciencia, no te desesperes.

Los niños entre los dos y tres años de edad empiezan a demostrar con mayor frecuencia sus gustos y deseos, en ocasiones desean compartir más tiempo con papá y en otros momentos con mamá, esto no significa que quieran más a alguno de los dos padres. Asimismo ya se empiezan a relacionar con más niños, no obstante al principio querrán que su madre se encuentre cerca, esto les genera seguridad.

Durante la etapa de “mamitis” o “papitis” los niños sienten temor de separarse de sus padres, esta es una época totalmente normal en los niños, ellos desconfían de todas las personas que se encuentran a su alrededor, así antes ya hubieran interactuado con alguna de estas personas.

Para mejorar esta situación debes tener paciencia, lo más viable es entablar una plática con el niño y utilizar métodos que le brinden tranquilidad y confianza para cuando no puedas estar con él.

¿En qué momento los niños se aferran más a su madre?

  • Cuando llega a su vida un hermanito, el niño sentirá que su mamá lo ha desplazado, por esta razón la buscará con mayor frecuencia e intentara llamar la atención.
  • Si su mamá se ha hecho cargo del niño desde su nacimiento la mayor parte del tiempo y llega el momento en que tiene que regresar a trabajar.
  • Si llega una persona nueva y/o desconocida a cuidarlo.

¿Cómo puedes brindar mayor seguridad al niño?

  • Permite que el niño juegue solo, si no accede, empieza a jugar con él y luego anímalo para que siga jugando solo mientras tú realizas otras actividades y continúa hablando con él desde cualquier lugar de la casa donde te encuentres para que sienta tu compañía.
  • Empieza a dejar al niño con papá o con la persona que lo va a cuidar por períodos cortos, para que realicen actividades juntos e interactúen jugando, leyendo un cuento o dando un paseo al parque.
  • Recuerda no presionar al niño para que salude o interactúe con extraños, al igual que los adultos, los niños necesitan tiempo para sentirse cómodos y seguros.