hijos

No comparo a mi hija con otros niños

Es muy normal que empecemos a comparar nuestros hijos con otros niños de la familia o de nuestros amigos. Evítalo, es mejor que no lo hagas.

A nosotros como adultos nos incomoda que nos comparen. Simplemente recordemos cuando estábamos niños y nos decían: – ¿cómo tú hermano si hace las tareas a tiempo? – ¿Por qué no puedes ser igual a tu primo? – Mira cómo pepito si hace lo que sus papás le dicen – Yo a tu edad hacia las cosas solo. Este tipo de frases, preguntas o reproches desmotivan a nuestros hijos y así mismo nos sentíamos nosotros cuando teníamos su edad.

Comencemos por entender que cada persona es diferente y así mismo son nuestros hijos. No todos duermen toda la noche, no todos siguen las órdenes de sus padres a tiempo, no todos gatean en el mes que corresponde, no todos pasan por el proceso del gateo, muchos caminan antes del año, otros un par de meses después.

En mi entorno familiar y de amigos, coincidimos en tener nuestros hijos con pocos meses de diferencia y a mí me resulta incómodo, reunirnos para comenzar a hablar de nuestros hijos y escuchar como otros papás empiezan a comparar a sus hijos
con mi hija, me siento como en una competencia para deducir que niño es mejor. Sé que como padres nos sentimos orgullosos de nuestros hijos y nos gusta compartir lo que día tras día aprenden, no obstante podemos expresarlo positivamente. No enseñemos a nuestros hijos desde pequeños a competir por ver quién es el mejor, es diferente enseñarles a ser competitivos, los niños siguen el ejemplo de los adultos y en este caso, el modelo de sus padres.

Permite que tu hijo disfrute cada etapa de su vida, ayudándolo a sentirse seguro en que cada actividad que realice y haz parte de este proceso, esto es ser buen padre.