¿Qué es la Leucopenia?

Qué es la leucopenia

Qué es la leucopenia

La leucopenia es una perturbación de la sangre que se caracteriza por la disminución del número de leucocitos (glóbulos blancos) en la sangre. Los glóbulos blancos constituyen el sistema inmunológico del cuerpo humano, por lo que la inmunidad puede verse duramente afectada, dejando al cuerpo expuesto a un alto riesgo de contagio de infecciones.

Existen varios tipos de glóbulos blancos:

  • Los neutrófilos componen la defensa contra bacterias e infecciones por hongos
  • Los linfocitos son los productores de compuestos químicos para operar contra elementos extraños
  • Los monocitos adoptan la forma de agentes infecciosos, ayudando así a crear anticuerpos
  • Los eosinófilos son los que combaten las infecciones parasitarias
  • Los basófilos son los responsables de la respuesta a elementos alérgenos.

Síntomas de la leucopenia

Los síntomas de la leucopenia varían en función del tipo de leucocito que se encuentra en bajas cantidades; los procesos de defensa contra infecciones y los de combate y cura de enfermedades, así como la recuperación de heridas, pueden verse afectados por la leucopenia.

En hombres adultos, la cantidad normal de leucocitos en la sangre está entre 4.500 y 11.000 por milímetro cúbico. Un control que indique un nivel inferior a 4.000 leucocitos por milímetro cúbico de sangre se supone bajo. No obstante, es preciso tener en cuenta que este umbral cambia según las prácticas médicas, por esta razón se pueden encontrar personas sanas con recuentos de glóbulos blancos que se consideran bajos. También se debe tener en cuenta que en niños el umbral puede variar de acuerdo a la edad y el género.

La leucopenia puede mostrar síntomas muy variados. Entre los primeros se encuentran la sensación de malestar general, la debilidad, la fatiga, mareos e irritabilidad. A medida que el trastorno avanza, aparecen síntomas adicionales, como vértigo y frecuentes dolores de cabeza. Un signo frecuente en cualquiera de los estados de la leucopenia es la presencia de diversas infecciones bacterianas.

En los casos graves, se presenta con fiebre, hinchazón de los ganglios, estomatitis, neumonía (aparición de lesiones en las encías y las paredes interiores de la boca), y trombocitopenia (disminución de la cantidad de plaquetas en la sangre a un volumen menor de los límites que se consideran normales). En casos muy graves pueden darse también abscesos hepáticos.

La leucopenia puede ser causada por ciertas enfermedades o algunos fármacos.

Enfermedades

  • Enfermedades que afectan a la médula ósea, tanto congénitas como adquiridas. La médula ósea alberga células madre encargadas de la producción de las células sanguíneas, por lo que las perturbaciones que la afecten pueden generar graves consecuencias.
  • Enfermedades y desórdenes del sistema inmunológico.
  • Las infecciones interrumpen la actividad normal de la médula ósea, por lo que pueden converger en una baja cuenta de leucocitos. Asimismo, las infecciones severas devastan los glóbulos blancos a una velocidad mayor que la velocidad a la que se crean y llevan al cuerpo a debilitarse.
  • Insuficiencias hepáticas o del bazo, que causan que los leucocitos destruyan otras células del mismo tipo de forma masiva.

Fármacos

  • Los tratamientos para el cáncer (radioterapia y quimioterapia), específicamente fármacos para la leucemia, son actores frecuentes de la leucopenia. No obstante, existen otros medicamentos que pueden provocar un bajo recuento de leucocitos, entre ellos, algunos antibióticos, antidepresivos, antipsicóticos, antiepilépticos, inmunosupresivos y corticoides.

Otras causas

  • Estrés
  • Deficiencias vitamínicas o de minerales
  • Desnutrición
  • También pueden ser causantes de la leucopenia.