Insomnio_infantil

Insomnio infantil

Los problemas de insomnio infantil son muy comunes en los primeros años de vida de los niños. A partir de los 6 meses se considera que un niño puede sufrir de insomnio, esto, sí al menos por 2 días a la semana el niño dura más de 45 minutos para poderse dormir o se despierta en la noche y no puede dormirse de nuevo.

El insomnio se trata de una dificultad que manifiesta el niño en el momento de conciliar el sueño o se despierta en la noche con la dificultad de volverse a quedar dormido, si este despertar ocurre después de 6 horas de haber dormido no se considera insomnio.

El insomnio infantil es un trastorno que se caracteriza por:

  • Dificultad para dormirse solo.
  • La frecuencia con que se despierta en la noche y la dificultad para dormirse de nuevo.
  •  Sueño muy superficial.
  • Dormir menos horas de acuerdo a su edad.

Causas del insomnio

El insomnio se puede presentar cuando se crean malos hábitos, el crear rutinas poco sanas para que los niños tengan que dormirse, o si en el momento en que se despiertan en la noche se pasean para que se vuelvan a dormir, estas prácticas a largo plazo generan una dependencia de los niños hacia la madre y causan problemas de sueño tanto para el niño como para los padres.

El estrés es otra causal del insomnio infantil y se puede presentar por manejar horarios irregulares, problemas familiares, miedos infantiles, generando en el niño desestabilidad e intranquilidad a la hora de dormir.

Siestas muy largas durante el día puede afectar el sueño en la noche de los niños.

Consejos para conseguir que tu hijo duerma bien

  • Establecer horarios de comida y sueño.
  • Es importante que desde los tres meses de vida, les enseñemos las diferencias que existen entre el día y la noche.
  • Evita en la habitación del niño dispositivos electrónicos (celular, tablet, televisor).
  • Acuesta al niño con sus elementos o muñecos favoritos (cobija, almohada, peluche) así se acostumbrará a dormir con ellos y si se despierta en la noche se podrá volver a quedar dormido solo.
  • La habitación del niño debe quedar en la noche totalmente oscura, tranquila y con una temperatura adecuada.
  • Mantener una dieta saludable, con alimentos ricos en hidratos de carbono, calcio y vitamina D.
  • Establecerle horarios regulares para acostarse y levantarse.
  • Leerle un cuento antes de dormir, no para que se duerma, de lo contrario relacionara la lectura con el sueño.
  • La manta o mantas con que se cobija al niño no deben ser pesadas, esto puede generarle incomodidad a la hora de dormir.
  • No dar bebidas estimulantes después de las 4 de la tarde (chocolate, té, alimentos o bebidas con alto contenido de azúcar).

Si el insomnio persiste es mejor consultarlo con el pediatra.