La importancia de la estimulación con acuamotricidad en los primeros meses del bebé.

Acuamotricidad en los primeros meses del bebé

Compensar brinda cursos de acuamotricidad en los primeros meses del bebé. La acuamotricidad consiste en realizar una serie de ejercicios que ayudan a fortalecer el desarrollo físico, cognitivo, social, afectivo y psicológico de los niños.

Beneficios de la acuamotricidad

  • Desarrollo psicomotor: aunque el bebé no camine todavía, el estar en el agua le brinda mayor facilidad en los desplazamientos y distancia. Esto les permite reforzar aún más la coordinación motriz.
  • Fortalecimiento del sistema cardiorrespiratorio: la natación fortalece los pulmones y el corazón.
  • Aumenta el coeficiente intelectual: el juego en el agua los ayuda a ser más creativos y observadores.
  • Mejora la relación afectiva con sus padres.
  • La vivencia en la piscina le ayuda a relacionarse y a compartir con otros niños.

Nuestra experiencia

Escuché sobre sesiones de acuamotricidad para los bebés cuando mi hija apenas tenía 3 meses y llamó mi atención. Empecé a investigar, me inquietaba la edad de mi bebé y encontré opiniones divididas, algunos dicen que esta práctica se puede empezar con niños recién nacidos y otros dicen que es mejor esperar a que tu bebé tenga 6 meses.

Visité 3 sitios diferentes que ofrecían cursos de acuamotricidad, conocí sus instalaciones, platiqué con los instructores y me quedé a ver qué tipo de actividades realizaban con los bebés. En todos vi la importancia y los cuidados que tienen con la higiene, la temperatura de agua y la cantidad de personas por sesión.

Inscribimos a nuestra hija a el curso de acuamotricidad cuando cumplió 6 meses, la clase dura 40 minutos, se trabajan ejercicios repetitivos, los niños interactúan con diferentes elementos de colores, texturas, le pierden el miedo al agua, al inicio y al final de cada ejercicio cantan una canción para que el bebé vaya identificando que se trata de un cambio de actividad. Las canciones son muy sonoras y los padres ayudamos a que los niños aprendan a ubicarse en diferentes espacios (atrás, adelante, a los lados) y les enseñamos a saludar y a despedirse de sus compañeros de sesión.

Es importante aclarar que los ejercicios de acuamotricidad no pretenden enseñar a los bebés a nadar, no obstante, todas estas actividades en el agua preparan a tu bebé para que más adelante se sienta cómodo y seguro en sus clases de natación, porque ya sabrá mover sus piernas y podrá permanecer en diferentes posiciones: boca arriba, boca abajo, de medio lado.

La inmersión hace parte de uno de los ejercicios de acuamotricidad y es considerada una actividad necesaria en el proceso de desarrollo y adaptación al medio acuático, sin embargo los padres sentimos temor y nos imaginamos el peor panorama: “mi hijo va a tomar agua”, mi bebé siente miedo”, “mi bebé no quiere” y esto, solo trasmitirá inseguridad a tu hijo y también sentirá temor al hacerlo.

La primera inmersión es realizada por el tutor de Compensar quien dirige la clase, luego papá o mamá continúan realizando las inmersiones a su bebé. La inmersión consiste en sumergir al bebé para que cierre la boca en contacto con el agua durante uno o dos segundos con la técnica adecuada y luego se refuerza para brindarle seguridad. Es importante que al realizar esta práctica, tu bebé este tranquilo y relajado, de lo contrario será una experiencia traumática que podrá dar lugar a la aparición del miedo. Así que si logras transmitirle confianza y se hace de manera correcta, los ejercicios se realizarán de forma natural.

Ahora bien, si tienes la posibilidad, permite que tu bebé tome clases de estimulación con acuamotricidad, ya verás los cambios y los beneficios que hace este tipo de práctica en tus hijos. Nuestra experiencia ha sido muy positiva.

Para mayor información pueden consultar en: